Un espacio flotante

Muebles suspendidos que aligeran la cocina

Un casa con formas tan geométricas en su perímetro condicionó hacer un bloque interior, núcleo de la vivienda, en el que situar la cocina, el ascensor, el lavabo…

La cocina es la protagonista de la planta y por ello era necesario conseguir un espacio que flotara y permitiera dotar de circulación a la vivienda. Los elementos pesados de la cocina van suspendidos, de modo que se consigue aligerarla y cambiar de una estancia a otra sin notarlo.

En cuanto a las texturas, el rojo es el elemento del núcleo y colorea techo y paredes. El resto de colores, como el blanco piedra de las paredes y el parqué del suelo, ya no pertenecen a la cocina sino al perímetro de circulación.

La iluminación se trató de la misma manera y los canales de luz perimetrales circulan a través de la cocina y del resto de espacios. El mismo concepto se aplicó a las puertas de paso, que una vez abiertas parecieran paredes exteriores de la vivienda más que meras puertas. El resultado conseguido es limpio, agradable, intemporal y funcional, teniendo en cuenta, que esta es la vivienda de invitados.