Emma y Marc

Rehabilitar una finca en el corazón de Gràcia

La casa de Emma y Marc es como ellos: cosmopolita y llena de personalidad. Luces y sombras iluminan estratégicamente los rincones, volúmenes impredecibles dan coherencia al conjunto. Historias tras cada objeto, tras cada una de las elecciones han hecho que rehabilitar una finca como la suya se convierte en un pequeño relato humano. Luminosa y llena de detalles e historias, su casa es reflejo de sus profesiones, el arte y la arquitectura, y es también una muestra de la capacidad de algunas personas para poner en valor lo nuevo y lo viejo, lo orgánico y lo inorgánico, en una danza de objetos y espacios difícilmente imitable.

“Cuando vinimos la primera vez a ver la casa, yo no lo veía tanto… Quedaban restos de los anteriores usos, estaba destrozada y olía muy mal pero Marc lo vio claro desde el principio”, afirma Emma al hablar de la visión de su marido a la hora de diseñar un proyecto arquitectónico que salva, con nota, los principales hándicaps de una finca rehabilitada en el centro de una ciudad como Barcelona: la distribución de la luz y la privacidad. Siempre a la búsqueda de la personalización de cada detalle, GREEK Interiorismo Barcelona se encargó de llevar a cabo la obra, así como de dar forma a algunos de los originales detalles del proyecto como la escalera metálica suspendida o la chimenea hecha con planchas de hierro en bruto. Un trabajo en el que también han participado Marc como arquitecto con la colaboración de Lluis Corbella y el arquitecto técnico Miguel-Ángel Pérez.

Trasladados con sus tres hijos desde París a la Ciudad Condal hace diez años, Emma y Marc buscaban en Barcelona la tranquilidad pero también el cosmopolitismo y la multiculturalidad de esta capital mediterránea. “Nos encanta vivir en el Barrio de Gràcia, pero nos encanta, sobre todo, que hemos encontrado una casa tranquila, que nos permite estar en el centro pero estar en silencio, tranquilos”, nos cuentan antes de señalarnos una rústica mesa auxiliar tras el sofá del salón. ¿Ves esa madera? Es el regalo de GREEK. Es una viga que salvó Javier para nosotros”.